Nutrición: activación de semillas, legumbres y frutos secos

La activación es el proceso por el cual pasan las semillas, legumbres y los frutos secos crudos
(no tostados) al dejarlos remojando en agua durante varias horas y luego secarlos. Si
hidratamos estos alimentos en un ambiente lo más parecido a las condiciones con las que se
siembran (temperatura adecuada, agua y luz), se van a producir diversas transformaciones en
ellos y nos entregarán una gran cantidad de beneficios a los consumidores. Algunos de estos
son:
Se desactivan las funciones de los inhibidores enzimáticos, lo que facilita la digestión
de semillas y frutos secos y la absorción de sus nutrientes. Si estuvieran activos estos
inhibidores, actuarían sobre algunas enzimas digestivas enlenteciendo el proceso de
digestión.
Gran parte del almidón (azúcar complejo) presente en estos alimentos, se convierte en
glucosa absorbible, lo que permite que nuestra glicemia en sangre no tenga mayores
alteraciones.
Por otro lado, es importante destacar, que las semillas y frutos secos tienen bajo aporte de
grasas saturadas y son ricos en grasas monoinsaturadas y poliinsaturadas (grasas saludables),
las cuales intervienen regulando niveles de triglicéridos y colesterol en el organismo,
cumpliendo un rol cardioprotector.
Además, estos alimentos son ricos en antioxidantes (principalmente vitamina E), necesarios
para combatir con radicales libres (sustancias químicas presentes en nuestro organismo), los
cuales son responsables del envejecimiento y de algunas enfermedades degenerativas.
Para que podamos obtener todos estos beneficios de los frutos secos, legumbres y semillas, les
dejo los pasos a seguir para realizar la activación:


1. Dejar remojando la cantidad que quieras de semillas o frutos secos con el triple de
agua tibia-fría, durante 8-12 horas aproximadamente. Para hacerlo más práctico, lo
puedes realizar antes de ir a dormir. Preferir no remojar grandes cantidades de estos
alimentos porque se pueden estropear.
2. Una vez pasadas las horas necesarias, se elimina el agua y se enjuagan las semillas.
3. Secar las semillas hasta eliminar la humedad. Esto lo puedes hacer al sol, en un horno
eléctrico u horno deshidratador a temperatura mínima o en el refrigerador.
4. Si están completamente secos, los podrás guardar por varios meses, pero si tienen un
poco de humedad les crecerán hongos y pueden causar malestares gastrointestinales.
Algunos ejemplos de los que pueden activar en sus casas son: chía, linaza, avena en grano,
maravilla, sésamo, quínoa, calabaza, almendras, nueces, lentejas, garbanzos, entre otros. En el
caso de las legumbres, se deben cocinar después de la activación para facilitar su digestión.
¡Anímate, es mucho más simple de lo que crees!


Camila Parada – Nutricionista
+56992379506
cparada@gistchile.cl